13/1/09

El mundo de los muertos: Período Kofun

El período que va del siglo IV al siglo VI es conocido como período de los Túmulos, porque se propagó la construcción de túmulos en forma de cerradura, o sea, con una parte del tronco triangular en el frente y una colina circular en la parte de atrás. Se difundieron especialmente en el sur de Japón, en particular en el área de Kansai, donde se estaban sentando las bases de Yamato, el nuevo centro político y administrativo que había de convertirse en Nara, la primera capital fija, en el año 710. Fue un período de intensas relaciones tanto con China como con Corea, y prueva de ello son estas mismas tumbas y los utensilios que en ellas han sido hallados, muy parecidos a los coreanos. Al principio se trataba de colinas naturales en cuya cima se enterraba al difunto, ya en una fosa, ya en una cámara hecha de piedras; pero en un segundo estadio, a partir del siglo V, los túmulos en forma de cerradura se empezaron a construir a propósito y se rodearon de fosos. Además, fueron dotados de un pasillo de piedra que facilitaba la entrada a la cámara funeraria y a la sepultura sucesiva de otros miembros de la misma familia. Las tumbas se decoraban exquisitamente y, junto al sarcófago, se depositaba toda una serie de objetos rituales cuya función era acompañar al difunto a la otra vida: cerámicas, espejos de bronce como símbolo de la diosa del sol Amaterasu, armas, adornos y joyas de jade, coronas de oro y equipamientos para el caballo.