26/11/09

Un niño del Congo prefiere un año de cole a una comida.

Deo Kahuranyi es un sacerdote barnabita nacido en 1966 en la región este de la República del Congo. Deo se considera un privilegiado por dos razones: haber superado los cinco años de edad (algo no habitual en un país donde la mortalidad infantil es elevada) y haber accedido a estudios superiores. Ahora promueve una nueva asociación de ayuda humanitaria para promover la escolarización de los niños del Congo.
-Usted vivió su infancia en el Congo y es licenciado universitario. ¿Se considera una excepción?
-Yo estudié Pedagogía Aplicada a la enseñanza del francés y la lengua africana en la Universidad. Me trasladé posteriormente a Italia para seguir con mis estudios de Teología. Lo cierto es que he sido un privilegiado.
-Explíqueme cómo está la situación en su país...
-Hasta hace más de diez años, el Gobierno no daba sueldo a profesores y maestros, y ahora, con lo que les paga al mes, no pueden sobrevivir ni una semana. Los padres se organizan para pagarles una pequeña cantidad, pero la mayoría no tienen medios, y millones de niños no pueden ir a la escuela y se quedan en casa o por las calles.
-¿La educación es clave para el desarrollo de su país?
-Cuando a un niño le das la opción de una comida o un año de colegio, elige el colegio. La educación no sólo es una apuesta, es una necesidad expresada por los niños y por sus familias.
-¿Los barnabitas tienen alguna misión en el Congo?
-Tenemos una misión con una atención especial a la enseñanza.